Lúpulos Cantaleón es un proyecto agrícola ubicado en Villanueva de las Manzanas (León), dedicado a la producción y comercialización de lúpulo ecológico certificado para la industria cervecera artesanal. El cultivo se desarrolla en terrenos propios situados en la ribera del río Esla, una zona con condiciones climáticas y agronómicas idóneas para este cultivo.
El proyecto apuesta por un modelo de producción respetuoso con el entorno, recuperando el cultivo del lúpulo en una comarca donde había desaparecido durante décadas. Actualmente se cultivan variedades como Cascade, Centennial y Chinook, seleccionadas tras un proceso de adaptación en parcela piloto.
Lúpulos Cantaleón integra producción, procesado y comercialización, controlando todo el proceso: desde el cultivo ecológico hasta la cosecha, secado, peletizado y envasado del lúpulo. Esto permite conservar al máximo sus propiedades aromáticas y garantizar un producto de calidad destinado principalmente a cerveceras artesanas.
El proyecto nace con la voluntad de ofrecer una alternativa sostenible dentro del sector, apostando por el cultivo ecológico de lúpulo en un contexto donde este tipo de producción es aún minoritaria. Uno de los principales retos ha sido recuperar este cultivo en la zona y adaptarlo a las condiciones locales mediante pruebas y experimentación.
El desarrollo de una parcela piloto ha permitido seleccionar las variedades más adecuadas y optimizar el manejo del cultivo. Asimismo, la inversión en instalaciones cercanas a los campos ha sido clave para poder controlar el proceso completo y garantizar la calidad del producto.
Lúpulos Cantaleón ha ido consolidándose como un proyecto innovador, abriendo mercado principalmente en el sector de la cerveza artesanal y demostrando la viabilidad de este cultivo en clave ecológica.
Valor social
Lúpulos Cantaleón contribuye a la diversificación del medio rural, recuperando un cultivo tradicional y generando nuevas oportunidades en el sector agrícola. El proyecto conecta con la industria cervecera artesanal, apoyando modelos productivos más sostenibles y de proximidad.
Además, promueve un producto de calidad que aporta valor a la cadena alimentaria y fortalece la relación entre productores y elaboradores.
Valor ambiental
El proyecto se basa en prácticas de agricultura ecológica certificada, sin uso de productos químicos de síntesis, respetando los ciclos naturales y el entorno. La recuperación del cultivo del lúpulo contribuye al aprovechamiento sostenible del territorio y a la biodiversidad agrícola.
El control de todo el proceso productivo permite reducir el impacto ambiental y garantizar un producto final de alta calidad, alineado con modelos de producción responsables.


En 2018 el proyecto fue premiado con el “Premio Nacional Mejor Agricultor Joven 2018” otorgado por ASAJA España.