Casos e historias
Aguadara
Nuestro proyecto
La Finca Faro de Aguadara, de Samuel Acosta en la isla de El Hierro, trabaja por soberanía alimentaria y resistencia biocultural dentro de la Red del ICIA. Más que una unidad de producción es un "banco vivo" de biodiversidad que rescata la sabiduría del campesinado tradicional bajo una visión agroecológica moderna. Pilares del Proyecto:
- Manejo Basado en la Observación: Siguiendo el legado de nuestros mayores, la finca aplica el principio de la mínima intervención. Se permite que la naturaleza regule sus procesos, integrando al agricultor como un gestor del ecosistema y no como un mero explotador del suelo.
- Gestión del Agua y Adaptación Climática: En un alarde de eficiencia edafoclimática, la finca aprovecha el aporte hídrico de la bruma característica de la zona. Este manejo de "la lluvia horizontal" permite mantener cultivos sin depender de sistemas de riego intensivos, demostrando una adaptación total al paisaje herreño.
- Conservación de Germoplasma Local: Con un banco de más de 200 entradas de semillas, Aguadara protege un legado genético invaluable. Destaca la recuperación de la cebada herreña (en peligro de desaparición), así como diversas variedades de millo y judías que han evolucionado con nuestro clima y suelo.
- Mantenimiento del Paisaje Cultural: Frente a la agricultura de mercado que prioriza la ganancia inmediata, este proyecto prioriza la función social y ambiental. Es un espacio de aprendizaje que busca frenar el retroceso de la cultura agraria, sirviendo de guía (faro) para la transición agroecológica de otras explotaciones en el archipiélago.
En definitiva, la Finca Aguadara es la prueba de que el futuro de la agricultura en Canarias reside en mirar atrás para entender nuestra tierra, protegiendo las variedades que nos han alimentado durante siglos bajo un modelo productivo sostenible, ético y arraigado.
Nuestro trayecto
La Finca Aguadara no es solo un proyecto técnico, es un acto de resistencia y generosidad patrimonial. Su fortaleza reside en tres pilares que garantizan su autenticidad y libertad de acción:
- Raíces Centenarias y Autogestión: La finca se asienta sobre tierras heredadas de nuestros abuelos, permaneciendo en la familia durante más de un siglo. Esta continuidad generacional nos permite trabajar con una perspectiva de tiempo profundo, lejos de las presiones comerciales inmediatas. Además, el proyecto se mantiene sin ningún tipo de subvención pública, lo que nos otorga una independencia total para seguir los ritmos de la naturaleza y los principios éticos de la agroecología pura.
- Custodios de Semillas Tradicionales: Como miembros activos de la Red Canaria de Semillas, nuestra labor va más allá de la siembra. Entendemos que las semillas son un bien común; por ello, realizamos donaciones de variedades tradicionales a otros agricultores. El objetivo es que la genética herreña, adaptada a nuestro suelo durante siglos, vuelva a las manos de la gente y no se pierda en el olvido.
- Aula Abierta y Divulgación: Creemos firmemente que lo que no se comparte, muere. Por eso, Aguadara funciona como un centro de formación viva:
- Impartimos cursos y charlas en institutos, conectando a las nuevas generaciones con su herencia agraria.
- Mantenemos una presencia activa en redes sociales, utilizando la tecnología para visibilizar la vida rural y sensibilizar sobre la importancia de consumir local y proteger nuestro paisaje.
Nuestra misión es asegurar que este legado, que hemos recibido de nuestros antepasados, se transforme en una herramienta de futuro para toda la comunidad canaria conservar un banco vivo de semillas tradicionales.
Nuestra propuesta de valor
- Recuperación de Tierras y Biodiversidad: Hemos transformado tierras de cultivo heredadas en un bastión de biodiversidad, recuperando suelos y manteniendo un banco vivo de semillas que son la base de nuestra resiliencia climática.
- Sinergias Ecosistémicas: Practicamos una agricultura de mínima intervención que fomenta las sinergias naturales, como el control biológico de plagas y la mejora de la estructura del suelo mediante técnicas que imitan los procesos del bosque.
- Custodia del Territorio y Prevención de Incendios: Al mantener las fincas activas y limpias, y preservar el paisaje tradicional, ejercemos una labor fundamental de custodia del territorio. Una finca gestionada agroecológicamente actúa como una barrera natural y una zona de discontinuidad que ayuda significativamente en la prevención de incendios forestales.
- Educación Ambiental Activa: Cada visita y cada taller que realizamos es una oportunidad para sensibilizar sobre el cuidado del medio ambiente, la gestión responsable del agua de bruma y la importancia de proteger nuestro entorno único.

En Aguadara entendemos que la semilla es nuestra raíz y el paisaje nuestro espejo.

Conservar este legado es asegurar que el pueblo herreño siga latiendo en cada surco que la tierra nos regala para vivir.



