Queso de Trasmoz es una quesería cooperativa situada en el municipio de Trasmoz, en la Comarca del Moncayo (Zaragoza), nacida del impulso de un grupo de jóvenes que, a finales de los años 90, decidieron abandonar la ciudad para crear su propio proyecto de vida en el medio rural. Tras un proceso previo de reflexión y estudio, en 1999 se constituyeron como cooperativa, con el objetivo de autoemplearse y desarrollar una actividad alineada con sus valores.
El proyecto se centra en la elaboración artesanal de queso, un producto ligado al territorio y a las características del paisaje del Moncayo. La producción se realiza de forma cuidada, poniendo en valor la calidad, el origen y la identidad del producto. El queso se concibe como una expresión del entorno: el suelo, la altitud y el clima influyen directamente en sus sabores y texturas.
La quesería combina producción y comercialización, ofreciendo un producto natural, sostenible y vinculado a la tradición. Su ubicación en una zona turística como Trasmoz facilita la venta directa y el contacto con quienes visitan el territorio, acercando el producto a consumidores que buscan calidad y autenticidad.
El proyecto surge del deseo de crear empleo propio en el medio rural y construir una alternativa de vida fuera de la ciudad. Uno de los principales retos fue el proceso de adaptación a un entorno rural con menos servicios y dinámicas diferentes, así como el arranque de una actividad productiva desde cero.
La solución pasó por la organización colectiva en forma de cooperativa, la realización de estudios de mercado y la elección estratégica de un territorio con potencial, tanto por sus recursos como por su atractivo turístico. Este proceso permitió consolidar un proyecto viable que combina producción agroalimentaria y dinamización local.
A lo largo del tiempo, el proyecto ha logrado estabilizar su actividad, generar empleo y consolidarse como una iniciativa que une tradición, territorio y emprendimiento rural.
Valor social
Queso de Trasmoz es un ejemplo de emprendimiento colectivo en el medio rural, que contribuye a la fijación de población y a la generación de empleo en un municipio de muy baja densidad. El proyecto recupera el valor de la vida rural y demuestra que es posible desarrollar proyectos profesionales sostenibles fuera de la ciudad.
Además, pone en valor el territorio del Moncayo, generando un producto con identidad que conecta a las personas consumidoras con el paisaje, la cultura y la tradición local.
Valor ambiental
El proyecto apuesta por una producción natural y sostenible, respetuosa con el entorno y basada en el aprovechamiento de los recursos del territorio. El queso refleja las características del ecosistema del Moncayo, poniendo en valor la relación entre paisaje y alimento.
Esta conexión entre producción y entorno contribuye a la conservación del territorio y a la sensibilización sobre la importancia de mantener sistemas agroalimentarios ligados a la naturaleza.


Quesos artesanos nacidos en el Moncayo, donde paisaje, tradición y vida rural se transforman en sabor.