Formatges Sa Cabreta es una quesería artesanal y ecológica situada en Pollença, en la Serra de Tramuntana (Mallorca, Illes Balears), un paisaje declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
El proyecto surge en 2019, cuando un grupo de jóvenes decidió volver al campo y a sus raíces campesinas, dejando el sector turístico para dedicar su vida a la producción de alimentos tradicionales con principios ecológicos y respeto por la tierra.
En Sa Cabreta producen quesos de cabra artesanales a partir de la leche de sus cabras Murciano‑Granadinas, criadas con máximo cuidado para garantizar calidad y sabor diferencial. Cada pieza es elaborada a mano, una por una, con corteza natural y personalidad propia, reflejando las peculiaridades del entorno en cada queso.
Además de quesos, en su venta directa en finca ofrecen productos lácteos como yogur natural elaborados con la misma leche fresca, y también suelen vender otros productos rurales como fruta, embutidos o confituras en determinados momentos.
La trayectoria de Formatges Sa Cabreta comienza a finales de 2019, justo antes de la pandemia, con el reto de consolidar una actividad agroalimentaria en plena Serra de Tramuntana. Desde entonces han trabajado por dar valor y dignidad a la profesión agrícola, transmitiendo saberes tradicionales y fomentando prácticas respetuosas con el medio.
Han desarrollado un modelo de producción basado en agricultura ecológica en equilibrio con la naturaleza, cuidando las cabras para obtener leche de calidad y transformarla en quesos artesanales. Esta apuesta por el proceso manual y por mantener un control directo de todas las etapas ha sido clave para mantener altos estándares de calidad y transmitir la identidad del producto.
Formatges Sa Cabreta también ha participado en programas de apoyo al emprendimiento rural: por ejemplo, fue finalista del Rural’Go de CaixaBank, una iniciativa que impulsa proyectos rurales sostenibles y con impacto positivo en su territorio.
La quesería mantiene una venta directa en finca con horarios de atención y, como muchos proyectos rurales, trabaja tanto la producción como la relación con la comunidad local y visitantes que valoran los productos locales y artesanales.


Nos encontramos en plena Serra de Tramuntana, a las faldas del Puig Tomir, declarado patrimonio de la UNESCO desde 2011.